6 nov 2016

Un viaje inesperado


Hallo!

El pasado miércoles hicimos una excursión exprés a Países Bajos o Nederland. Los protagonistas de esta aventura y mis compañeros de viaje son: María (por supuesto); Johan (un chico danés), Ivan (mi australiano favorito) y Maarten, que es mitad escocés mitad holandés. Fuimos precisamente a ver el pueblo, la casa y el perro de Maarten. Salimos por la mañana y cruzamos en coche la frontera.

De derecha a izquierda: Maarten, Ivan, María, Johan y yo 
Tras el camino la primera parada fue en el molino. Subimos por una escalera empinada y contemplamos las vistas de Terheijden, el pueblo de Maarten. 

  

El sitio era precioso. Los árboles están de todos los colores y todavía se puede disfrutar de la naturaleza porque no hace mucho frío.

Después fuimos a la casa de Maarten y allí conocimos a su madre y a su hermano. Su madre preparó café y comida para nosotros. A mí me gustó especialmente una tartaleta rellena de manzana. Su madre prepara comida para una cafetería y cocina como los ángeles, además de ser una dulzura.

Tras recargar fuerzas con la comida cruzamos el pueblo y nos dirigimos a Breda, que se encuentra justo al lado. Maarten hizo de guía y nos enseñó los lugares y nos contó historias de los sitios. 





Grote Kerk Breda

Poco después del paseo turístico por las calles de Breda decidimos entrar el Museo de la Imagen o MOTI, donde se podía ver, por ejemplo, una adaptación del famoso cuadro El jardín de las delicias. Todo el museo era una especie de recorrido didáctico en el que habían juegos visuales, espejos, acertijos...
¡Subo esta foto porque es simplemente genial!

Tuvimos suerte de ir con Maarten para que nos tradujera porque todos los textos del museo estaban escritos en neerlandés.



Nos fuimos cuando el museo iba a cerrar y fuimos... ¡A la bolera! No os miento, era una bolera-discoteca, fue muy divertido. 



Después de la partida volvimos viendo las calles de Breda por la noche, cogimos el tren y volvimos a casa. Estoy muy contenta con el viaje y quiero agradecer a Maarten que nos llevara.


Patri XXX




31 oct 2016

Amberes


El jueves 27 fui a Amberes a una conferencia de Ricardo Maldonado titulada La posesión como problema lingüístico y cultural. La conferencia fue muy interesante, enfocó la charla a cómo la visión del mundo afecta a la lengua y puso sus ejemplos con el huasteco, una lengua mexicana procedente de la cultura maya. Además Ricardo es muy didáctico y no paraba de hacer bromas.

Como la conferencia era por la tarde decidimos ir por la mañana y aprovechar para ver la ciudad. Cogimos un tren directo Leuven- Antwerpen y llegamos a la estación.


En la foto de arriba el  interior de la estación.
A la derecha el exterior y el típico cielo gris.














Lo primero que nos encontramos al salir fue el barrio chino. Tras caminar larga jornada llegamos al centro con sus plazas amplias, sus árboles coloridos y su catedral. 

 

Justo al lado de la catedral se encuentra la plaza principal, Grote Markt. Se parece un poco a la que hay en Bruselas con el mismo nombre.


A María y a mi nos llamó la atención que la fuente lanza agua desde lo alto de la estatua, más concretamente saliendo de una mano cortada. He buscado un poco el significado y la historia cuenta que hace mucho tiempo había un gigante en Amberes, el cual controlaba los barcos que entraban y salían y le cortaba la mano a todos los navegantes que no pagaran el precio acordado. Esto fue así hasta que llegó el capitán del ejército romano: Silvio Bravo (el hombre de la estatua). Tras perder la batalla, la mano del gigante fue lanzada al río. 

Antwerp significa literalmente 'lanzar mano'
Justo en la plaza de al lado encontramos un puesto de patatas y como era casi la hora de comer nos compramos unas pocas y fue la mejor decisión del mundo porque fueron las patatas más ricas que he probado en la vida, de verdad que las disfruté un montón.




Os dejo la foto del sitio porque, de verdad, si vais a Amberes tenéis que probar las patatas y decirme si exagero o no.






Con el estómago lleno de patatas llegamos al río Schelde o Escalda, donde Silvio arrojó la mano del gigante, ¿recordáis? Y pues nada, bastante normalito todo.


No entramos en el MAS MUSEUM pero subimos a la terraza y pudimos tener una vista panorámica de la ciudad.

          una pena que salga tan oscura 

Y justo antes de la conferencia, mientras hacíamos tiempo, encontramos por casualidad otro beaterío, como el que hay en Leuven, pero este era más pequeño. Supongo que es la belleza de Bélgica, encontrarte esto en el corazón de la ciudad.




Y por último hicimos unas compras de última hora, las últimas fotos y nos comimos el mejor gofre de nuestras vidas, de verdad. ¡Hay que ir a Amberes solo por la comida!


Siempre acabamos con gofres, qué le voy a hacer, volveré a Murcia rodando.

Patri XXX


26 oct 2016

Luxemburgo

Tras una semana de clases y del curso de neerlandés necesitábamos un poco de diversión, por eso el sábado 22 nos fuimos a Luxemburgo. El viaje estaba organizado por una asociación de estudiantes de la India pero el viaje era internacional y había gente de todas partes del globo, sobre todo indios y españoles (no os extrañe, los españoles como siempre nos apuntamos a un bombardeo).

El viaje era para pasar el día, la ida y la vuelta la hacíamos en autobús. La primera parada fue el castillo de Vianden. Por fuera era preciosísimo, además toda la vegetación y los árboles de colores lo embellecían aún más. Podría estar todo el día describiéndolo, pero como una imagen vale más que mil palabras... os dejo aquí unas pocas.

 

Estas son las fotos del castillo por fuera, de verdad que el sitio era así de bonito; las fotos no las retoco ni nada, pasan directas de la cámara de mi móvil al ordenador. 

En el viaje estaba incluido un pequeño almuerzo (bien completo) y además incluía samosas indias, que me hizo ilusión poder probar las originales. Además nos dieron zumo, agua, bollos y barritas y un plátano (que no me comí ese día y me lo desayuné al día siguiente).

María y yo dando nuestra aprobación a las samosas 

Así pues continuamos nuestro viaje, nos montamos en el bus y al poco llegamos a la ciudad de Luxemburgo. Tuvimos tiempo libre y después nos dividieron en dos grupos para la visita guiada. Nuestro guía era un hombre encantador y ya mayor, pero se le notaba que le apasionaba la historia de su país. Me interesó mucho cuando nos contó que la mayoría de la gente que trabaja allí no vive ni siquiera en Luxemburgo sino que es gente de países vecinos que cruza todos los días la frontera para trabajar; esto hace de Luxemburgo una ciudad casi fantasma. 

Os dejo fotos porque de verdad que el sitio era la crema. En las fotos salen algunos amigos míos como Rafaela, David, Barbara o María, que ya van siendo habituales de este blog. También decir que algunas de las fotos fueron hechas con la cámara de David, que tiene mucha mejor calidad que la mía.
(Las tres primeras fotos siguen siendo en el castillo de Vianden)


La mirada de Rafaela a David me mata










Las almendras garrapiñadas estaban buenísimas y merecen un sitio en mi blog



Nos dio tiempo a ver toda la ciudad (tampoco era muy grande) y luego tuvimos tiempo libre y estuvimos curioseando por ahí. Una cosa muy graciosa que me encontré fue un punto de libros; la vidriera estaba abierta y podías llevarte cualquier libro que quisieras para leer. Por supuesto nadie controla los libros, se da por supuesto que la gente lo va a devolver o cambiar por otro (estas cosas no se ven en España).


Y pues luego nos fuimos al parque, que eso siempre mola.

 

Fue un día completo, me encantó el viaje.
Y por último dejo una foto que me hizo David en los alrededores del castillo, porque sí.


Y nada, este es el fin. Gracias por leerme (si es que has llegado hasta aquí).

Patri XXX